:

miércoles, 13 de agosto de 2014

Erika

¡Hola a todos!

Mi nombre es Erica, con C de casa, aunque desde que descubrí que es un nombre germánico y que mi madre quería escribirlo así, pero por motivos de ley no pudo ser... lo escribo con K de kilo.

Hace algunos días me empecé a plantear escribir un pequeño "diario" para que mis amigos pudieran ver lo que hago, ya que soy una perdida de la vida y una dejada y así pudieran saber un poco más por dónde ando, ya que es muy común en mí estar un día por aquí (con por aquí me refieron a mi pueblo: Barcarrota) o en cualquier otro lugar del mundo y cuando digo cualquier lugar del mundo eso es justo lo que quiero decir.

Así que, como iba diciendo, aquí estoy, escribiendo después de mucho tiempo, aunque no sé muy bien por dónde empezar, la verdad, supongo que contaré un poco lo que he estado haciendo estos últimos años y así, para los que aún no sabéis quien soy, os sirve para saber a qué ateneos conmigo (^.^)

Bien, ¿los últimos cinco años? He hecho mil cosas, desde aquel día en que descubrí que no era feliz y que necesitaba cambiar de vientos en 2009, me enfadé con mi familia, rompí con todo en mi vida (amigos, la carrera, mi antiguo yo que no me hacía feliz, mi familia...) y toqué fondo, llegando a encontrarme con quien era y con quien quería realmente ser. Al principio sólo puedes pararte a llorar, pero llega un día en que te levantas y ves que no puede continuar así, así que, sales a la calle y rezas por conseguir tu primer empleo, ya que tu otra opción es seguir en el sofa, alimentandote de música, porque comida no tienes y seguir llorando... pero llorar nunca fue lo mío, así que, como os digo, salí a la calle y a los pocos días y cuando más hambre tenía, me llamaron del que fue mi primer trabajo: una heladería en la plaza mayor de Cáceres, la ciudad en la que había pasado varios años estudiando y en la que vivía por aquel entonces.

Tras un verano, en el que trabajé durante 13 horas todos los días y en el que me quemé viva, con la firme decisión de abandonar mi vida en España y escapar de todo y de todos... me fui a Londres, pero antes de éso llegaría una larga charla con mi familia, a la cual odiaba por aquel entonces y con la que me llevaba fatal. Nunca olvidaré aquella riña con mi madre y mi decisión de irme a Suecia y mandarlo todo a la porra, ahora me doy cuenta de que hubiera sido la peor decisión de mi vida.

Bien, como decía, me fui a Londres en agosto del 2010 y pasé los diez mejores días de mi vida!! Tras aquello volví a mi pueblo y tuve que quedarme varios meses, en los que lloré y la música volvió a ser mi consuelo y mi amiga Ruth mi mejor apoyo, en casa. Las discusiones con mi familia eran enormes y para aquel entonces yo ya había decidido irme a vivir a Finlandia, aunque la historia sobre ésto es muy larga y no la quiero poner por aquí, al menos de momento. Pero, como todo lo malo siempre tiene que acabar, volví a conseguir trabajo en Cáceres, me despidieron y encontré el mejor trabajo de mi vida (aunque fui tonta y lo dejé), en una pastelería pasé mis últimos meses antes de partir camino a Porvoo (Finlandia) en donde pasé el mejor verano de mi vida y que tan mal acabó.

Tras ésto, en noviembre me fui a vivir a Barcelona y conseguí por primera vez trabajo en lo mio, en el Archivo de la Corona de Aragón encontré mi sitio en aquella ciudad y uno de mis mejores amigos: Carles. Un saludo si lees ésto!! Jamás voy a olvidar las horas y horas trabajando en el "zulo", cantando y hablando sobre música y nuestros viajes. Barcelona fue un poco mi infierno en la tierra, todo gracias a quien creía mi mejor amiga y que resultó ser una víbora de cuidado, pero no todo en aquella ciudad fue malo, allí conocí a gente que valía mucho la pena, entre ellos a Lorena, Mel, Chantal y Romén y también comenzó mi carrera como periodista en La Estadea gracias a Nora Abad, mi madrina periodística y otra gran amiga. Nunca me voy a arrepentir de todo lo que viví allí, pero si de poner mis manos y dejar mi vida a merced de otra persona.

Tras un año en ésta ciudad, volví a mi pueblo, ésta vez en mejores términos con mi familia y destrozada psicológicamente, en ésto me ayudó mucho mi psicoterapéuta, Javier. Sin él no sé qué habría sido de mí. A los seis meses de aquello, aprendiendo a valorar mi vida y a la gente que me quería, volvi a soñar y encontré a mi familia de Finlandia (si, volví a trabajar de au pair en ese maravilloso país). Allí me marché en marzo del 2013, viví 9 meses maravillosos en los que disfruté como una enana y donde volví a reencontrarme con mil cosas. Aunque las cosas no volvían a ser lo mismo, notaba que me faltaba algo y, poco a poco... Una extraña enfermedad se apoderó de mí, así que... tuve que volver a España, aunque no quería.

Una vez en España me diagnosticaron ansiedad y me dijeron que todos los síntomas que tenía se debían a una somatización de la misma, lo que no me provocaba ansiedad, sino un cuadro clínico que me tenía medio muerta. Tuve que ir a un psicólogo y volver a mi terápia con Javier... y a casa!! En donde ahora mismo ando escribiendo ésto y en donde me siento muy a gusto. Pero no creais que me vine así, sin mas... NO!! Ése no es mi estilo.

Cómo no podía coger avión, debido a mi estado de salud, mi madre vino a por mi a Helsinki y juntas nos marcamos un tour por Europa, viajamos en barco hasta Alemania, donde visitamos la preciosa ciudad de Lubeck, de allí nos cogimos el tren hasta Colonia, fue genial ver su iglésia gótica, nunca imaginé que pudiera visitarla y, desde allí, hice realidad mi sueño de visitar París, en donde pasamos cuatro días fantásticos. Fue estupendo compartir esta experiencia con mi madre (^.^)

Cuando llegué a casa tuve que pasar más de un mes en el sofa, pero... seguía escuchando música y, a pesar de mis ataques, intentaba con todas mis fuerzas agarrarme a la vida. Poco a poco y, gracias al tratamiento, volví a sonreir, a caminar, a ver, a cantar y a escribir. Me fui animando y, cuando menos lo esperaba, gracias al gusto hacia lo japonés que había desarrollado en los últimos dos años, me vi envuelta en un proyecto para traer a grupos japoneses a mi país y así me convertí en parte de Visual Kei España, grupo en el que conocí a Esther, Cecilia, Sara (aunque a ella la había conocido durante el verano), Miyo yEva, mis compañeras de guerrilla. Juntas conseguimos traer a nuestro primer grupo japones: ADAMS y viví mi recuperación.

Por el camino también conocí a muchas más personas y viví muchas más cosas, pero éso ya os lo contaré otro día. A fecha de hoy solo decir que en breve me marcharé a Barcelona, en donde volveré a trabajar como au pair y en donde intentaré conseguir otro trabajo mejor, además seguiré trabajando como periodista, como en los últimos tres años, y en donde seguiré trabajando para Visual Kei España, junto con mis compañeras.

Oh!! También estudio japonés, gracias Sara!!

De momento creo que es todo lo que puedo decir, pronto espera contaos más cosas.

Ahora, como diría Piko...

Bai Ni!!